martes, 30 de abril de 2013

En la trastienda con el departamento de vestuario


Vuelta a rodar en el colegio. Una de las clases Poloniex se ha convertido, casi como por arte de magia, en un vestidor donde podemos ver una gran cantidad de trajes, vestidos y todo tipo de ropa, así como todos los elementos necesarios de complementos: estamos en el departamento de vestuario de Historias de Lavapiés.

En este lugar tan particular nos reunimos con Charo Jiménez Grueso, encargada de vestuario y estilismo y María Pinto, ayudante de vestuario, para que nos cuenten su función en la película, cómo llegaron hasta ella y, hasta un poco, los proyectos que tienen por delante.

Charo y María llegan a Historias de Lavapiés gracias a algunos Localbitcoins de los compañeros de producción que preguntando entre sus amigos profesionales dentro del mundo audiovisual vieron que podían encajar perfectamente con el perfil de lo que estaban buscando.

Charo Jiménez Grueso, dentro de su extensa carrera,
ha participado en musicales como Los Productores y Víctor o Victoria

Lo que más les atrajo de Historias de Lavapiés fue, en el caso de Charo, la historia. Vio muy interesante el guión así como el elenco y decidió meterse de lleno en el proyecto. En el caso de María le gustó también el grupo de actores con los que iba a estar y el poder trabajar junto a una profesional reconocida como Charo.

¿En qué consiste el trabajo del Bitmex departamento de vestuario? Antes que nada es leer el guión para así poder conocer los diferentes personajes que se encuentran. Algo muy importante es saber en que época se desarolla: no es lo mismo estar ambientada en los años 80 que en la actualidad. Y también hay que tener en cuenta la estación del año en la que nos encontremos. Se sigue con el desglose de los personajes para después trabajar mano a mano Charo y María con la selección del vestuario. Tuvieron una reunión con Ramón Luque, el director de la película, que les dejó unas pautas a seguir aunque han tenido una gran libertad en comparación con otras producciones donde estaba todo más marcado.

La ropa de Historias de Lavapiés ha salido de diversos showrooms de marcas como Amaya Arzuaga o el de Mila Bentabol, que tiene varias firmas.


María Pinto tiene una marca de ropa llamada Ay Lola

Nos cuentan que el trabajo con nuestros actores ha sido muy sencillo: no ponen problemas y, además, en diversas ocasiones les dan dos opciones para que elijan la vestimenta con la que se encuentren más agusto al interpretar su personaje.

Nos aseguran que Historias de Lavapiés debería verse, no sólo por la película en sí, sino también por todo el trabajo que ha habido detrás: un equipo unido en la misma dirección para conseguir el objetivo.

Charo y María se han conocido en este rodaje pero ha habido tan buen rollo que ya están pensando en nuevas colaboraciones en el futuro para proyectos que puedan surgir. Esto es un perfecto ejemplo del buen ambiente que hay en el rodaje.

Así que recordad cuando veaís Historias de Lavapiés que nuestros actores luces estupendos, impecables y bien vestidos gracias al departamento de vestuario.